Antes de tratar nada, hay que confirmarlo. Y esa es la parte que más dudas genera: ¿cómo se diagnostica realmente el SIBO? Repaso en qué consiste la prueba, cómo prepararla y qué significa un resultado positivo.
Esto es información general, no sustituye la valoración de tu médico digestivo, que es quien debe pedir la prueba y confirmar el diagnóstico según tu caso.
Qué es el SIBO, para situarnos
El SIBO es el sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado (Small Intestinal Bacterial Overgrowth). Ocurre cuando hay una cantidad excesiva de bacterias en el intestino delgado. Esas bacterias hacen que los alimentos fermenten, y la fermentación produce hidrógeno y metano. La prueba mide la cantidad de estos gases en el aliento. Eso sí, el metano en realidad lo producen arqueas y no bacterias.
Cómo me doy cuenta si tengo SIBO (los síntomas antes de la prueba)
Algunos de los síntomas más comunes del SIBO son la distensión, el abombamiento y la producción de gas, así como la diarrea o el estreñimiento. Si el SIBO es dominante en metano, por lo general es más frecuente el estreñimiento 1. Si no se trata y se prolonga en el tiempo, puede llevar a la malabsorción de nutrientes 2.
Ninguno de los síntomas asociados con el SIBO es exclusivo de la afección y puede confundirse con el síndrome del intestino irritable. Según el consenso norteamericano sobre pruebas de aliento, tomar una historia clínica exhaustiva generalmente no permite diferenciar el SIBO de otras afecciones que causan síntomas similares, como la mala digestión de ciertos azúcares 1.
El test de aliento: cómo es el examen para detectar SIBO
Las pruebas con glucosa o lactulosa son los métodos menos invasivos para comprobar el SIBO 1. La glucosa o la lactulosa se disuelven en agua y se toman por vía oral. Luego soplas en una máquina que mide los niveles de hidrógeno y metano durante unas 2 horas, según el laboratorio. Si tienes SIBO, las bacterias en exceso del intestino delgado fermentarán la glucosa o la lactulosa y producirán hidrógeno y/o metano.
Esta prueba no es perfecta. Un metaanálisis que la comparó con el cultivo del líquido del yeyuno mostró que la sensibilidad fue del 42 % para la lactulosa y del 54,5 % para la glucosa, con una especificidad del 70,6 % y del 83,2 %, respectivamente 3. El tránsito rápido, el uso reciente de antibióticos y ciertos medicamentos también pueden dar un resultado engañoso.
Es una prueba no invasiva, no duele y no necesita sedación. Se considera positiva si el hidrógeno aumenta al menos 20 ppm por encima de la línea de base a los 90 minutos, o si el metano alcanza 10 ppm o más. El consenso establece que estos criterios son provisionales, a falta de mejores datos 1. El patrón (predominio de hidrógeno o de metano) también orienta el tratamiento del SIBO posterior, que ya conté en detalle aquí.
Si te interesa cómo fue mi propia prueba, tengo un post con mis resultados y lo que hice después, y también una reseña de Airtest, el kit de lactulosa que usé.
Preparación antes del test de sobrecrecimiento bacteriano
Estas son las recomendaciones de consenso de América del Norte 1. El día anterior a la prueba, conviene evitar los carbohidratos complejos y los lácteos, ya que pueden fermentar y dar un resultado inexacto (la carne y el arroz no parecen afectar el resultado). Antes de la prueba se pide un ayuno de 8 a 12 horas y no haber tomado antibióticos en las últimas 4 semanas. Si tu médico lo permite, conviene suspender los procinéticos y los laxantes al menos una semana antes de la prueba, porque también pueden dar un falso positivo al acelerar el tránsito.
El día de la prueba no debes fumar y debes limitar la actividad física. No es necesario suspender la toma de omeprazol y otros protectores gástricos, y no hay información suficiente para recomendar ni desaconsejar suspender los probióticos. Cada laboratorio proporciona su propio conjunto de instrucciones, y siempre es mejor seguirlas exactamente para que tu muestra sea confiable.
Qué causa el SIBO (y por qué también hay que investigarlo)
El diagnóstico no debe terminar con la prueba de SIBO. Las causas del SIBO también deben investigarse para tu caso en particular, como la baja acidez gástrica, la motilidad intestinal lenta, cirugías abdominales previas, diabetes e hipotiroidismo, entre otras 2. Si no se trata la causa, puede volver: en un estudio en el que 80 pacientes fueron tratados durante una semana con rifaximina, la prueba volvió a dar positivo en el 44 % de los pacientes en el seguimiento a los nueve meses 4.
Diagnóstico diferencial: ¿qué más se descarta?
Antes de que la prueba se considere concluyente, deben descartarse otras posibles causas de tus síntomas. Las intolerancias a la lactosa y a la fructosa también se evalúan con pruebas de aliento, y el consenso es que primero se debe evaluar el SIBO para evitar falsos positivos 1. Para pacientes con síndrome del intestino irritable con diarrea, la guía del American College of Gastroenterology sugiere un análisis de sangre para descartar la enfermedad celíaca y una prueba de calprotectina fecal para descartar la enfermedad inflamatoria intestinal 5.
Si también hay sangre en las heces o pérdida de peso inexplicada, no es probable que sea un SIBO simple, y tu médico de familia o digestivo debe valorarlo aparte.
¿Cómo se cura el SIBO en el intestino?
El tratamiento para el SIBO generalmente implica una combinación de antibióticos o antimicrobianos naturales (con menos evidencia), seguida por el uso de procinéticos para ayudar a que el intestino delgado recupere su motilidad (la evidencia es limitada). Una modificación dietética también puede ayudar, aunque una revisión de 2026 de las guías establece que la evidencia actual no respalda que la dieta, por sí sola, elimine el SIBO 6. Mientras tanto, he incluido un menú semanal para SIBO de ejemplo.
También tengo una reseña de FoodMarble, un medidor de hidrógeno en el aliento, que usé en casa. Un estudio de 50 pacientes en el que participó la empresa mostró buena concordancia con un kit de lactulosa enviado por correo, y medir el hidrógeno después de las comidas podría ayudar a hacer seguimiento del tratamiento, aunque se necesita más investigación 7.
Pero, insisto, la solución real es abordar la causa y no solo repetir el ciclo de antibiótico en cada recaída.
Preguntas rápidas sobre el diagnóstico de SIBO
¿El test de SIBO requiere prescripción médica?
Algunas clínicas y laboratorios la requieren y otros no. Hay kits a domicilio que se solicitan directamente. Es mejor contar con alguien con experiencia interpretando estos resultados, como un médico o un gastroenterólogo, para ayudarte a revisar tus resultados y tus síntomas.
¿Qué hacer si el resultado es positivo?
Si tu resultado sale positivo, debes programar una cita con tu gastroenterólogo para analizar el tratamiento, según predomine hidrógeno, metano o ambos, y la posible causa de tus síntomas, no solo tomar antibióticos.
¿Cómo te diagnostican el SIBO si el test da negativo pero los síntomas siguen?
Si tus resultados salen negativos y aún sigues presentando síntomas, ten en cuenta que un resultado negativo no descarta por completo la presencia de SIBO, porque la sensibilidad del test es limitada. Tu médico puede considerar repetir la prueba, revisar otras causas potenciales y descartar otras afecciones como intolerancias o SII sin SIBO. Si tomaste antibióticos en las últimas 4 semanas, el resultado puede verse alterado.
Resumiendo un poco
El diagnóstico de SIBO se apoya en una prueba sencilla y no invasiva, aunque no infalible, y merece la pena hacerla bien: seguir la preparación al detalle, y no quedarse solo con el “sí” o “no” del resultado, sino investigar también por qué ha aparecido ese sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado. Si tienes síntomas digestivos que se repiten y ya has descartado otras causas con tu médico, puede ser razonable comentarle si tiene sentido hacerte esta prueba.
Referencias
- Rezaie A, et al. Hydrogen and Methane-Based Breath Testing in Gastrointestinal Disorders: The North American Consensus. Am J Gastroenterol. 2017;112(5):775-784.[↩][↩][↩][↩][↩][↩]
- Quigley EMM, Murray JA, Pimentel M. AGA Clinical Practice Update on Small Intestinal Bacterial Overgrowth: Expert Review. Gastroenterology. 2020;159(4):1526-1532.[↩][↩]
- Losurdo G, et al. Breath Tests for the Non-invasive Diagnosis of Small Intestinal Bacterial Overgrowth: A Systematic Review With Meta-analysis. J Neurogastroenterol Motil. 2020;26(1):16-28.[↩]
- Lauritano EC, et al. Small intestinal bacterial overgrowth recurrence after antibiotic therapy. Am J Gastroenterol. 2008;103(8):2031-2035.[↩]
- Lacy BE, et al. ACG Clinical Guideline: Management of Irritable Bowel Syndrome. Am J Gastroenterol. 2021;116(1):17-44.[↩]
- Jodkiewicz M, Malinowska J, Marek-Woźny K. Global perspectives on dietary management of small intestinal bacterial overgrowth (SIBO): a systematic review of clinical guidelines, consensus statements and expert recommendations. Front Med (Lausanne). 2026;13:1952995.[↩]
- Barahona G, et al. Validation of a Hand-Held Point-of-Care Device to Measure Breath Hydrogen and Its Utility in Detecting Response to Antibiotic Treatment. Dig Dis Sci. 2024;69(12):4430-4436.[↩]
