¿Dónde están atrapados tus gases?

Los gases son el primer síntoma en general de los que sufrimos Colon Irritable, tanto de SII con estreñimiento como diarrea, según mi encuesta a más de 4.000 personas.

En este artículo vamos a explorar, de forma sencilla y práctica, las dos zonas más típicas donde se acumulan gases y dan molestias: el fundus gástrico (la parte alta del estómago) y el ángulo esplénico (una curva del colon). Entender dónde se originan los síntomas nos ayuda a distinguir si lo que nos pasa está más relacionado con la manera en que comemos o con cómo fermentan los alimentos en el intestino.

Principales zonas de acumulación de gases

Gases en el fundus del estómago

Estos gases suelen provocar un dolor de presión en la zona alta izquierda del tórax.

  • Más común: después de comer rápido, tragar aire (aerofagia), beber con pajita, hablar mientras comes, beber refrescos, comer comidas muy fermentables.
  • Sensación: presión alta en la zona izquierda, a veces justo bajo las costillas, que mejora al eructar. Puede irradiar a la espalda.
  • Indica: problema en la fase gástrica que tiene más que ver con hábitos al comer, intolerancia a ciertos alimentos que fermentan rápido en el estómago (legumbres, repollo, bebidas carbonatadas).

Gases en el ángulo esplénico del colon

Estos gases suelen acumularse más en la zona abdominal y en general se expulsan “por abajo”.

  • Bastante frecuente también, pero más relacionado con el intestino grueso.
  • Sensación: dolor o presión bajo la costilla izquierda que no mejora mucho al eructar, pero sí al expulsar gases por abajo. A veces se nota más al doblarse o presionar el abdomen.
  • Indica: fermentación en el colon, muchas veces por exceso de fibra insoluble, intolerancias (lactosa, fructosa), mala digestión previa o tránsito intestinal irregular (estreñimiento o Colon Irritable).

En resumen:

  • Si mejora al eructar → más probable fundus gástrico.
  • Si mejora al “soltar por abajo” → más probable ángulo esplénico del colon.
  • Sobre la alimentación:
    • Fundus → revisar cómo y cuándo comes.
    • Ángulo esplénico → revisar qué comes y tu tolerancia a ciertos carbohidratos/fibra.

Desayunos ideales según el caso

Te propongo aquí algunas ideas de alimentación para el desayuno, que pueden ayudarte a mejorar ambos casos:

Si sospechas que es más fundus gástrico

En este caso, normalmente mejora al eructar, y las molestias ocurren poco después de comer:

  • Bebida templada y suave: infusión de manzanilla, té rooibos, té verde suave o agua templada con unas gotas de limón.
  • Pan o tostada integral ligera con aceite de oliva o aguacate.
  • Fruta poco ácida y baja en FODMAP: plátano maduro, kiwi amarillo, fresas.
  • Evitar: café muy cargado, bebidas con gas, bollería grasa.

Si sospechas que es más ángulo esplénico del colon

En este caso mejora al expulsar gases por abajo y aparece horas después de comer:

  • Bebida baja en FODMAP y sin mucha fibra fermentable: té negro suave, té verde, infusiones digestivas (hinojo, anís, menta).
  • Huevos revueltos o tortilla francesa con un poco de pan sin exceso de fibra insoluble.
  • Fruta baja en FODMAP: melón, arándanos, uvas.
  • Evitar: achicoria, mucha avena, pan integral muy denso, lácteos si hay intolerancia, legumbres, frutas ricas en fructosa (manzana, pera).


Si no sabes todavía cuál de las dos zonas es, durante una semana prueba un desayuno de baja fermentación y baja aerofagia:

  • Infusión de rooibos o manzanilla.
  • Pan blanco o semi con aceite de oliva.
  • Un huevo o un poco de proteína suave (pavo, jamón cocido natural).
  • Fruta fácil de digerir (plátano maduro, kiwi amarillo).

Si sigues estas ideas para el desayuno, estás minimizando los gases tanto en estómago como en colon mientras identificas cuál es tu patrón.

En resumen ¿Qué puedes hacer si sientes los gases atrapados?

Lo primero es no alarmarte: la mayoría de las veces se trata de algo funcional, relacionado con la forma en que comemos o con ciertos alimentos que fermentan más de la cuenta. Puede tener que ver con tu Colon Irritable, con una patología de SIBO o simplemente una tendencia mayor de lo normal a producir gases.

Algunas ideas prácticas a tener en cuenta:

  • Si los gases parecen estar en el estómago (fundus): puedes comer más despacio, evitar bebidas con gas, no hablar mientras se come y reducir bollería o comidas muy grasas que retrasan la digestión.
  • Si los gases se notan más en el colon (ángulo esplénico): revisar la tolerancia a la fibra, reducir temporalmente legumbres, brócoli o cebolla, y observar si los lácteos o algunos edulcorantes fermentan demasiado en tu caso.

Por supuesto, si el dolor es intenso, constante, o se acompaña de otros síntomas como fiebre, pérdida de peso o cambios bruscos en el ritmo intestinal, como siempre recuerdo lo adecuado es consultar con un profesional de salud. No dejes de ir al médico si no tienes un diagnóstico claro asociado a estos síntomas.

En la mayoría de los casos, sin embargo, los gases atrapados no son más que una señal de que nuestro sistema digestivo protesta un poco, y con pequeños ajustes en la dieta y los hábitos suelen mejorar de forma notable.

Aviso importante: Este contenido no pretende ser un diagnóstico personal sobre tu caso ni una indicación de tratamiento. Consulta a tu médico y explícale tus síntomas.

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